Y de repente llegas tú. Nunca había conocido a nadie que de verdad pensara que yo valía la pena, hasta que te conocí a ti, y tú lograste que yo también me lo creyera, así que por desgracia te necesito... y tú me necesitas a mí.

sábado, 17 de abril de 2010

Pero el sol saldrá algún día.


Creo que después de mi anterior entrada debería explicar algunas cosas. Pero es simple, es lo que pasa cuando eres joven, ¿no? el amor llega y te parece lo único importante. Crees que puedes lograrlo, que lo tienes a tu alcance... pero no es así. No se pueden controlar los sentimientos de las personas. Tampoco los tuyos.

Hay gente que se enamora y no hace nada. Simplemente da gracias por pasar unos minutos junto a la persona, reza por que le dirija la palabra. Yo siempre había sido de esos, pero ahora me parece inútil. ¿Por qué esperar a que te encuentren? ¿Y si no quieren buscarte? ¿No deberíamos hacernos notar? ¿Dejar de hacerse falsas ilusiones y ver la realidad? Si alguien no te quiere, no merece la pena sufrir... porque si te importa de verdad, entonces admitirás que es libre de amar a quien quiera, de hacer su vida lejos de ti... aunque te parta el alma. Alguien, tarde o temprano, llegará y la curará.


En mi caso, conocí a una persona realmente especial. Lo único importante que necesitáis saber es que no era el típico adolescente macarra y estúpido que cree que el mundo está a sus pies.

En fin, yo soy muy tímida pero poco a poco intentaba acercarme a él, comprenderle... pero por unas razones u otras nuestros grupos se separaron. Así que ya, ¿qué más daba? habría dado igual callarse, tarde o temprano le olvidaría y otra persona ocuparía su lugar... pero algo en mi interior decía que no, que tenía que decirselo. ¿O acaso era una cobarde? ¿Iba a pasar toda mi vida sola, por no ser capaz de mostrar mis sentimientos? No quería ser una de esas personas que tienen miedo al rechazo. Si tiras el dado muchas veces, alguna vez saldrá la cifra que tú quieres.


Una amiga, con sus comentarios, parecía tratar de desanimarme. Porque no era capaz de entender que no se trataba de mí, de ganar yo, no se trataba de conseguir nada. Solamente tenía que hacerlo. Ella sólo consiguió convencerme más aún. Porque no es la más indicada para hablar de ese tipo de cosas, cuando ella jamás ha hecho nada por conseguir lo que quiere y nunca se ha interesado por algo realmente.

Así que ayer, por fin, bajo una fina lluvia y a punto de llegar a su casa, le abrí mi corazón como jamás lo había hecho. Con nadie. Ni amigos, ni familia. Tal vez este blog sea la excepción. Le conté mis razones, le conté que no tenía ninguna esperanza pero aún así tenía que hacerlo, le dije... tanto. Qué fácil es hablar una vez has empezado.

Él, por su parte, me contó entre otras muchas cosas que se lo esperaría de cualquiera menos de mí, me contó que jamás le había pasado eso, pero que él, sin embargo, sí lo había hecho. Y por ello había perdido mucho. Pero no tenía la intención de que pasara lo mismo esta vez.

Y despúes, un abrazo. Tan reconfortante y triste al mismo tiempo. Me partía el alma a la vez que la curaba. Pero con ese gesto... sé que no vamos a perder el contacto, que con él voy a poder hablar siempre que quiera.


No podré olvidar sus ojos al decir adiós... la comprensión que emanaban. Realmente, no esperé que las cosas ocurrieran así. Pensé que le perdería, por mucho tiempo. Cosa que, con mi mala suerte, aún puede ocurrir.

Por fin, por fin he comenzado a vivir, después de mucho tiempo. Por fin tomo las riendas. Por fin hago algo de lo que sentirme orgullosa. Ya sé que no soy una cobarde. Qué liberación. Sé que jamás me arrepentiré de ello, pero... no quiero saber lo que habría pensado de mí misma si me hubiera callado la boca.
Ahora... me siento más mayor y un poquito más sabia. No estoy triste. Es una sensación extraña, diferente. No sé describirla porque nunca me había sentido así.
Nunca te calles. di lo que sientes, porque sólo puede traer cosas buenas. Aunque no sean las que esperas, ¿qué más da? La vida es larga y no, no vamos a quedarnos solos... mientras sintamos algo. ¿Quién está conmigo?

jueves, 8 de abril de 2010

Tú puedes

No pretendo que nadie entienda todo esto. Son frases, frases para darme valor. Todas las cosas que he pensado estos días recopiladas en una entrada. Las cosas malas... las he olvidado.

-No pasará de esta semana.

-No soy una cobarde. No voy a ser una cobarde el resto de mi vida.

-Se trata de hacerle feliz. No importa nada más.

-No quiero arrepentirme de las cosas que no hice.

-Si no pruebo, nunca sabré.

-Puedo hacerlo, sé que puedo.

-Pase lo que pase, no tengo que trabarme al hablar.

-Todas las señales me llevan a hacerlo.

-Me voy a volver loca si no lo hago.

-En este mundo el amor no es lo que cuentan en los libros. Todo es gris, gris, gris. Y yo lo teñiré de colorines.

-Quiero una escena de película en algún momento de mi vida.

-Es la única persona que ha conseguido hacer que, por una vez, quiera mostrar mi verdadero yo.

-Y quiero que deje de estar triste.

-A la tercera va la vencida.

-¿Cuántos años me arrepentiré si no lo hago? ¿Toda mi vida?

-¿Qué más da lo que pase después? Lo importante es ser valiente.

-No puedo creer que sólo en un día se pueda perder todo. No, tiene que haber algo...

-¡He dicho que puedo hacerlo!

-¡De verdad!

-Tengo tantas cosas que decirle que casi es mejor mandarle una carta. O un libro. O una enciclopedia ilustrada.

-Me da curiosidad saber cómo me sentiré después.

-Espero que me vuelva más valiente.

-¡¡Aaaaagh!! ¡No soporto ser tan cobarde!

-Tengo dos años. Dos años antes de irme de aquí. Es decir, TODO lo que haga ahora no contará para mi vida futura. Por tanto, ¡SOY LIBRE! Puedo hacer lo que sea, porque después dará igual. Tengo que vivir mi vida ahora que aún no hay consecuencias. En conclusión, ¿qué pierdo? ¡Nada! Sólo gano buenos recuerdos...

-Tengo dos opciones:Pasarme la vida imaginando ese momento, o vivirlo.

-¡Sí! Lo haré, lo haré, lo haré...
***
¿Cuándo, en qué momento me volví así? Tan... como Romeo y Julieta. Como un poeta antiguo. ¿Cambiaré algún día? ¿Dejaré de darle tanta importancia? Espero que no... porque sin amor... qué negro sería todo... ¿no? =/