Y de repente llegas tú. Nunca había conocido a nadie que de verdad pensara que yo valía la pena, hasta que te conocí a ti, y tú lograste que yo también me lo creyera, así que por desgracia te necesito... y tú me necesitas a mí.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Caballito del diablo.


Os presento a mi nuevo amigo. Bueno, no. Aún no es así, es una pequeña ninfa de caballito del diablo, pero algún día, se convertirá en un elegante insecto como el de la foto. Aunque yo no podré verlo...
¿Cómo ha llegado a mis manos este pequeñín? Bueno, hace un par de semanas fui a recoger agua de charca para analizarlas en biología... y un par de días antes de llevarla a clase, se me ocurrió inspeccionar la botella a contraluz.
Todo normal durante los primeros segundos. De repente, una mota marrón se movió impulsada por una pequeña colita. Luego otra, y otra más.
¡Había montones! Eran como renacuajos, pero con todo el aspecto de insectos. Y el más interesante era uno más grande y completamente diferente, pues era largo, blanquecino y delgadito. Se da un aire de escorpión, cuando levanta la cola por encima de su cabecita.
Cuando descubrí a los inquilinos de mi botella de agua, me dio demasiada pena llevarlos a clase. Sí, soy demasiado débil, no puedo cargar con la culpa de matar un insignificante insecto... creo que no valgo para científica.
En fin, pues me quedé con los bichitos. En esta semana, el blanco se ha convertido en mi favorito. Porque está solo, es más grande y los demás son todos iguales. Me puse a investigar y descubrí que tenía en mis manos... ¡Una larvita de libélula! Bueno, personalmente me gustan más los caballitos que las libélulas, pero es más fácil llamarlo así xD
Así que viendo lo que tenía dentro de la botella... ¿cómo podría dejar que mi profesora lo tirara por el desagüe? No. Aparte de que es una monería, es interesante investigar un animal "cara a cara".
Lo tendré unos días más, luego lo soltaré. He descubierto que es carnívoro, así que no sé qué narices estará comiendo dentro de la botella. Yo pensaba que comía algas, a veces las coge con las patitas. Sea como sea, creo que va a estar mejor en su charca natal xP

Sí, sí, sí. Le he cogido cariño a una larva. Pero... no puedo evitarlo xD
Por lo demás, estas semanas me están resultando muy estresantes. Por fin he conocido el verdadero estrés, sentirte asfixiada hasta cuando duermes, salir de una tarea y encontrar que tienes que hacer otra, decirte a ti misma "a este ritmo, no puedo permitirme descansar hasta el domingo", etc. Si esto es el instituto... no quiero pensar en la universidad T_T
Y por último... este domingo es mi cumpleaños y el sábado lo celebro. No me hace mucha ilusión, supongo que porque tengo demasiadas cosas en la cabeza, trabajos, exámenes. Pero bah, dieciséis años no se hacen todos los días xD Tendremos que disfrutarlo...

viernes, 5 de noviembre de 2010

Como si fuera ayer, recuerdo tus ojos.

Uuuf! Este curso es agotador. Muchas cosas que entender, y como siempre, las matemáticas se me escapan de las manos. Creo que necesito ponerme las pilas en esa asignatura...
Sin embargo, en las demás no me va nada mal. En física y biología he conseguido notables altos, así que ahora sólo tengo que preocuparme de hacer algo mejor los siguientes exámenes para elevar la media del trimestre. Lo más curioso es que saco esas notas sin dar todo de mí, o eso creo. Jamás he estudiado como se supone que hay que hacerlo, es decir, cada día, trabajando continuamente y sin distrarse con el vuelo de una mosca. Así que cuando madure y aprenda a concentrarme, creo que no tendré límites.
Yaa, he sonado egocéntrica, pero me gusta pensar así. Me levanta el ánimo cuando estoy a punto de rendirme. "No tienes límites, puedes con todo" =)

Me llamó la atención que Lauri, dijeras en tu comentario de la anterior entrada que no comprendías mi situación con... llamémosle X(Siempre quise usar esa expresión :P)
Le he dedicado tantas entradas que pensé que estaba más que claro. Luego me he dado cuenta de que mi forma de expresarme en ese tipo de temas es bastante ambigua, porque no me siento del todo cómoda al abrir mi corazón de ese modo, aunque sepa que pocas personas lo leerán y las que lo hagan no podrían ni querrían usar esa información contra mí.
Bien, pues por una vez intentaré escribir clarito, algo en lo que tengo que practicar xD:
Hace cosa de un año conocí a un chico. A él y a todo su grupo, bueno. Empezamos a ir todos juntos en pandilla. Siempre me llamó la atención, pero al principio era como si no me diera cuenta. Ya sabeis, como cuando en las pelis dicen "yo ya le quería, pero no me había dado cuenta, blablabla..."
Este chico era diferente a los demás, a los idiotas de mi clase. Me es difícil hablar con él, porque plantea temas curiosos, o chistes inteligentes. Me encanta porque con él siempre tengo que tener la cabeza despierta para encontrar la respuesta infalible.
Además, es bastante cariñoso. Y cuando yo pasaba una época tristona, él venía a consolarme, no dándome consejos, sino levantándome el ánimo con sus ocurrencias. Ahí fue cuando empecé a darme cuenta de que significaba algo para mí.
Pasó el tiempo, y cada vez me gustaba más y más, hasta que un día la frase "el amor es ver la perfección en una persona imperfecta" cobró sentido para mí.
Bueno, y nuestros "nuevos"(porque ya no lo eran tanto) amigos tuvieron problemas con su anterior grupo y él decidió quedarse con ellos. Eso implicaba que tendría que verle menos a menudo. Que cada uno se iría por su lado y en unos meses ni nos hablaríamos. Además... me había prometido a mí misma en más de una ocasión que si nos separábamos, me atrevería a confesarle mis sentimientos. Y ése era el momento. Pero no podía, sabía que no podía. Así que, para obligarme a hacerlo, le escribí un mensaje por correo diciendole que tenía que hablar con él. Obviamente, no le dije de qué, aunque debió sonarle bastante obvio. Pero si no hubiera hecho esto, JAMÁS me habría atrevido a hacerlo. Y habría pasado toda la vida llamándome cobarde y estúpida, sin saber lo que podría haber pasado.
Así que una noche, después de dos semanas sin vernos desde aquel mensaje, por fin nos encontramos. Aprovechó un momento en que yo estaba sola para acercarse a mí y preguntarme por aquello. Le agradecí mentalmente que lo hiciera, porque yo no habría sabido como comenzar.
Y no supe. Las palabras se me atascaron en mi garganta, anduvimos varios metros en silencio. Fue bastante absurdo(Madre mía, estoy sintiendo los mismos nervios que entonces mientras escribo). De repente, me solté. Y las palabras fluyeron solas. Y hablamos durante un rato de mis sentimientos, como si fuera lo más normal del mundo.
Yo ya sabía que no era correspondida, claro. Le dije que no le estaba pidiendo nada, sólo quería desahogarme. Antes de que se marchara a casa, nos abrazamos, como símbolo de amistad, de que a pesar de todo, no iba a cambiar nada entre nosotros.
Y bueno, no cambió, aunque los primeros días me resultaba difícil hablar con él. Ni siquiera dejé de verle a menudo. Luego todo regresó a la normalidad, incluso hubo momentos en que cambió completamente y llegó a desagradarme... pero todo eso fue porque le gustaba una chica y ella no fue lo que esperaba. O al menos, esa fue la conclusión que saqué de mis observaciones.
Ahora ha vuelto a ser el de siempre, y ya no me resulta tan difícil entablar una conversación cómoda con él. Siempre son extrañas, pero tienen su encanto.
Ya no siento por él lo mismo que en invierno, pero él ha sido el primero de esos que dicen, que no se olvidan nunca.

¡Y eso es todo! El resumen, a grandes rasgos, de mi vida este último año. =)

Protegerte de noche a los pies de tu cama. Descifrar el sentido de tus sueños, y quedarme los besos que se escapan cada vez que respiras.