Y de repente llegas tú. Nunca había conocido a nadie que de verdad pensara que yo valía la pena, hasta que te conocí a ti, y tú lograste que yo también me lo creyera, así que por desgracia te necesito... y tú me necesitas a mí.

domingo, 13 de febrero de 2011

No sé.

Mañana es San Valentín. Ese día que, para mí, no debería existir. O mejor, todos los días deberían serlo. Si quieres a alguien, le quieres todos los días. Ningún regalo se puede comparar a demostrar amor día a día. Antes me gustaba este día porque en el instituto regalaban claveles de forma anónima(o no, según se prefiriera) y era muy divertido ver a quién enviaban clavelitos xD
Pero ya no lo hacen, así que mañana será un día como otro cualquiera.
Me cuesta estar alegre últimamente. Supongo que porque soy una idiota sin remedio y mantengo la esperanza puesta en cosas que no ocurrirán, en vez de mirar hacia el futuro. La verdad, es que me cuesta desprenderme del pasado. Sin embargo, yo siempre he creído que es la forma más correcta de actuar. Para superar algo, hay que echar fuera todo el dolor, no enterrarlo bajo una falsa sonrisa. Conozco a mucha gente que tras una gran decepción se recompone enseguida, gritando a los cuatro vientos que hay que ser feliz, que no hay que llorar. Y yo me pregunto, ¿es pecado estar triste? ¿es tabú llorar? Parece que siempre hay que estar alegre, aunque no lo sientas realmente.

Me gustaría saber si ellos simplemente ponen parches a sus heridas, sin superarlas nunca, o si lo que pasa es que son más fuertes que yo y les cuesta menos recuperarse. Porque yo me recupero, claro. Tarde o temprano, vuelvo a estar alegre y el pasado deja de importarme. Pero eso suele suceder cuando encuentro otro sueño que alcanzar, otra cosa en que pensar, otra forma de ser feliz. Ahora mismo... no tengo ni idea de cómo continuar. Me limito a mis estudios, y poco más. No hay ninguna meta, nada nuevo a la vista. Y yo no puedo vivir sin un propósito, necesito centrarme en algo.
Ya he vivido una etapa así, de estancamiento. Pero la persona que me sacó de ella ha sido la que me ha hundido en esta, por lo que ahora no tengo nada. ¡Necesito un cambio, algo nuevo en mi vida! O me moriré de tedio.


Si tu magia ya no me hace efecto, ¿cómo voy a continuar?
Si me sueltas entre tanto viento...