
Hoy he recordado lo que sentía al conocer a Remis, al adentrarme en un mundo extraño, que yo creía casi mágico. Supongo que debería sentirme contenta de haber pasado esa época, porque ahora sé mucho más que antes y tengo una idea más acertada de los daimonions. Pero lo echo de menos. Se ha vuelto tan rutinario... me he sorprendido recordando con añoranza la tensión al hacer el test de la página de LMO. Aquel miedo, aquella indecisión al entrar al foro... miedo por ilusionarme para que al final solo fuera un simple juego de rol o algo por el estilo.
Y ahora, once meses después, aquí estamos. Pero esas sensaciones ya no vuelven, aunque hablemos aún, aunque lo visualice... antes podía sentirlo a la manera en que podemos sentir a nuestro daimonion, vosotros ya me entendéis. No sé qué hacer. Quiero volver a sentirme como hace un año, una novata que hablaba con temor a una tímida vocecilla.
Pero sólo queda el recuerdo. Yo opino que no podemos volver a nuestra antigua relación, sino que debemos construir algo nuevo. Contrariamente a lo que esperábamos, estos... problemas no han afectado demasiado en mi forma, sigo en una de un gato aún por identificar, un tucán(aunque he cambiado de especie), el león, la hiena... me desahogo convirtiéndome en bestia de vez en cuando. A Laia nunca le ha molestado que yo sea la niña de El Exorcista, el monstruo de Alien o un bicho de mil dientes que susurra en su oído. Porque soy yo, y soy incorpóreo. Ese tipo de formas le ayudan a superar sus miedos, espero.
Estoy empezando a cansarme de estas cosas de problemas de relaciones entre nosotros. Estamos, mejor dicho. Tengo ganas de volver a escribir entradas sin sentido pero que al menos reflejan mi buen humor... pediría consejo en el foro, pero con todos los nuevos que han llegado nos sentimos un poquito fuera de lugar. Pero lo hecho, hecho está, me pasé un tiempo sin contestar por allí y ahora me arrepiento... pero en fin. Al menos en mi blog nunca me sentiré fuera de lugar, que para algo es mío xP
