"Se han olvidado de ser jóvenes. Jamás llegan tarde a casa, nunca hacen nada arriesgado. No son capaces de tomar sus propias decisiones, simplemente siguen al grupo. Si todos siguen, no sé quién dirige, pero es igual. Son un rebaño. Y si un día yo desapareciera, si todas nos fuéramos, ellos no se darían cuenta. Porque están tan acostumbrados a ser ellos solos, que no pueden abrirse a nadie más..."
"Cuando yo era pequeña, era capaz de correr durante horas, y cuando paraba, sentía el corazón salírseme del pecho, pero aún así podía seguir corriendo y jugando, porque las ganas de pasarlo bien podían al cansancio. Tampoco el frío era problema. Sólo hacía falta moverse un poco más... y yo quiero seguir viviendo así. Sin preocuparme por nada, sin que nada me fastidie los planes. Pero... ¿vosotros? ¿Alguna vez haremos algo divertido juntos sin que pongáis pegas?"
"Creí hace tiempo que eramos las personas perfectas, que debíamos ser una pandilla porque encajábamos a la perfección. Ya veo, que no es así. Que vosotros habéis envejecido deprisa. Que no tengo ocho amigos, tengo uno, porque sois uno. Una misma personalidad, una misma decisión."
"Siempre tenemos que dar el primer paso. Siempre buscando, llamando, convenciendo. ¿Lo haréis alguna vez vosotros...?"
"Y huís de las responsabilidades, de los problemas. No sois capaces de tener una charla seria. ¿Por qué? Porque no tenéis personalidad, ni opinión. Queréis que todo se solucione solo."
"Nos vamos a separar. Pero será por vuestra culpa, por no hacer nada, por ser como... ovejas."
Vale. A lo mejor sólo escribo todo esto por el cabreo que tengo encima. Una parte de mis amigos, que provienen de un grupo diferente, se comportan como si no fueramos un todo, sino "ellos" y "nosotras". Jamás hacen planes por separado, si uno dice que no, nadie hace tal cosa. Mis amigas ya están pensando en no contar con ellos para nada. Pero yo aún quiero intentar, porque quiero que seamos verdaderamente amigos... pero no puedo si ellos no ayudan. Hoy mismo, por ejemplo, íbamos a ir todos a la piscina y "ellos" se han rajado porque "va a hacer malo". ¿Y...? Es la típica excusa de unos padres, no de unos chicos de 15 años. Nosotras estaremos pasándolo en grande en la piscina, y ellos... sentados en un parque, jugando a las cartas.